Esperanza, Macarena (Manolo Grosso)

El Mundo, 1 de noviembre de 2010

Mañana, día de los difuntos, la Macarena será mas Esperanza que nunca. Vestida con  saya negra, su imagen rebosará con esa elegancia y respeto que todos le debemos a los que ya no están con nosotros. Mañana su basílica se llenará de nostalgia y cada uno recordara aquello que tenga que recordar. No será día de tristezas, no al menos en ese corazón abierto a los sentimientos, que es el espacio macareno. Será día de reconciliación con nuestro pasado, de certezas anunciadas y sobre todo de recuperación de un tiempo que nunca acabara.

Mañana, la Esperanza, será el antídoto perfecto contra todo lo que signifique muerte y olvido, será vida y señal inequívoca de un futuro que nunca seremos capaces de imaginar. Mañana su iglesia se poblara de plumas blancas, cual madrugada, de todos los que la portaron y jamás lo volverán a hacer, como también harán acto de presencia los millares de capirotes de terciopelo verde que cada Viernes Santo la acompañan a hacer su estación de penitencia a la Catedral hispalense. Mañana volverán a nuestra memoria sus cuadrillas de costaleros, que hicieron de sus emociones historia. Mañana en definitiva será el lugar y el momento preciso para saber lo que somos y porque lo somos.

Mañana, su barrio, su ciudad, estarán en ese atrio de columnas que sostiene la fe de todos. Para mi será la forma perfecta de honrar a aquellos que nos precedieron y que ya ocupan su lugar hasta el fin de los días. No será día de tristezas, pero si de evocación y de reafirmación de que jamás serán olvidados, al menos por Ella. Solo una ciudad que se reconoce en los suyos puede afrontar su futuro, con la dignidad que da el respeto hacia su pasado, y a quienes lo supieron forjar. Silencioso homenaje hacia todo los que nos precedieron, desde la soledad que dejaron en nuestros corazones.

Mañana, la presencia de todos los nuestros inundará de recuerdos ese icono imperecedero que es la Esperanza Macarena, ese símbolo de toda una manera de sentir y ser, que aun se llama Sevilla. De negro que no de luto, porque en el fondo todos sabemos que el oscuro de su saya no es sino el reflejo de la dignidad que conlleva la memoria, que justamente es  lo opuesto a la muerte. Cerca de sus murallas, en el cementerio de San Fernando, recibirán la visita puntual de familiares y amigos, con flores en sus manos, aquellos que aun tienen a alguien entre nosotros. En la Macarena estarán, estaremos, todos, y saldremos rendidos ante el bálsamo que significa el constatar que la Esperanza aun existe, a pesar de todos los pesares.

Mañana debe ser para todos un día de alegría y no de dolor. Un día para saber que nada se acabará cuando ya no estemos aquí, que al menos la Macarena se acordará de nosotros y que suceda lo que suceda, en ultima instancia, Ella se pondrá sus galas mas sobrias por todos nosotros, porque es consciente que en su sobriedad radica su belleza, y en su belleza su fuerza. Día de escenas revividas en nuestra memoria, de ojos húmedos de amor, de caricias ya casi olvidadas, de soledades compartidas, de momentos difíciles, de abatimientos y derrotas de toda una vida que solo la muerte puede vencer desde la Esperanza que nos espera a espaldas de un San Gil eterno.

Mañana el verde esperanza nos seguirá guiando desde los dos faroles que alumbran el azulejo macareno que culmina su arco. Luces verdes, faros de un sentimiento que ojala perduren hasta la eternidad. Dentro de su templo, la Macarena, nos esperara, como cada día, para darnos las fuerzas que a todos nos faltan. No vestirá de verde, pero si estará repleta de Esperanza. Es una de las formas de cómo Sevilla entiende  la celebración del día de los difuntos, constatando que la muerte solo existe en el olvido y que este no tiene cabida ante la Esperanza Macarena.

Anuncios

2 thoughts on “Esperanza, Macarena (Manolo Grosso)

  1. Fernando Vaz

    Precioso artículo, describe exactamente para qué está entre nosotros la Virgen de la Esperanza. Un beso Cleopatra (aunque te llamen Rosa). Felicidades al autor

  2. Rosa

    Ella sabe bien por qué y para qué está con nosotros. Yo lo aprendí un día de la mano de mi Teniente.
    A tus órdenes siempre.
    Cleopatra (Rosa para quien no es Roma).

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s